dilluns, de febrer 04, 2008

L'escriptura o la vida

Li he demanat al tallerista de demà Jesús González que ens faça una introducció de la sessió de demà dedicada a la poesia i m'ha enviat aquestes notes suggeridores que ens serviran per iniciar-nos en el món poètic.
ESCRIBIR PARA LEER MEJOR
(…) la escritura puede convertirse en una buena estrategia para el desarrollo de la competencia lectora del alumnado. Escribir posibilita la toma de conciencia de ciertas dimensiones lingüísticas y discursi­vas, (…)

El alumnado, que ha cultivado la escritura de un modo ri­guroso, siguiendo orientaciones precisas acerca de cómo los textos adquieren su estatuto como tales, tiene menos dificultades de comprensión ante ellos, porque eso es lo que él ha estado haciendo mediante sus prácticas de escritura. (…)

En este sentido, bien podría decirse que vamos de la es­critura a la lectura. Pero no se trata de escri­bir sin más. La escritura debe estar muy bien organizada en función de la resolución de los problemas que el alumnado se ha de encontrar a la hora de leer textos.
Por ello, leer y escribir son, o pueden llegar a ser, vasos comunicantes.

MORENO, Víctor. “Lectores competentes”.
Ed. Anaya. Col. La sombra de la palabra

ESCRIBIR PARA VIVIR MEJOR
Confío en que este libro sea también útil para quien cree en la necesidad de que la imaginación tenga su puesto en la enseñanza; para quien tiene fe en la creatividad infantil; para quien sabe qué virtud liberadora puede tener la palabra. “Todos los usos de la palabra para todos”, me parece un lema bueno y con agradable sonido democrático. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo.

RODARI, Gianni. “Gramática de la Fantasía”.
Ed. del Bronce.


ESCRIBIR PARA SER MEJOR
La escritura nace de un deseo de deslumbramiento y afirmación propios, de una infinita curiosidad, de un deseo infinito. No es nunca una respuesta, es siempre una pregunta.

SALAS, Ada. “Alguien aquí”.
Ed. Hiparión.

2 comentaris:

Ana ha dit...

El proceso de escribir me recuerda los preparativos para una fiesta. No sabes a cuánta gente invitar, ni qué menú escoger, ni qué mantel poner... Ensucias ollas, platos, vasos, cucharas y cazos. Derramas aceite, lo pisoteas, resbalas, vas por los suelos, sueltas cuatro palabrotas, maldices el día en que se te ocurrió la feliz idea de complicarte la existencia. Finalmente, llegan los invitados y todo está limpio y reluciente, como si nada hubiera pasado. Los amigos te felicitan por el banquete y tú sueltas una de esas frases matadoras: Nada, total media hora... ¡Todo se ha hecho en el horno!

Daniel Cassany, La cocina de la escritura, Ed. Graò.

Bona escriptura!!

Antoni Navarro ha dit...

Gràcies Ana, i a tu també que ser la mantenidora d'un blog és tot un exercici d'estima per l'escriptura.